El Jardín de la Memoria de San José

El Jardín de la Memoria de Zaragoza fue un logro conseguido por el movimiento vecinal del barrio de San José de Zaragoza en 1992 tras más de diez años de reivindicaciones ciudadanas.

El barrio de San José se edificó a principios de siglo XX en una zona históricamente agrícola próxima al centro de Zaragoza, dando acogida a las numerosas familias que migraban a la ciudad desde áreas rurales de Aragón. El crecimiento del barrio, marcado por la especulación y la ausencia de planes urbanísticos definidos, consistió principalmente en la construcción de edificios-colmena idénticos y poco habitables, sin una sola zona verde y escasas escuelas e institutos en un estado lamentable. No había iluminación en las calles, faltaban centros de salud y zonas deportivas, el transporte público era escaso y las calles, sin asfaltar, eran de tierra y se llenaban de polvo y charcos. El barrio estaba atravesado por numerosas acequias al descubierto que pasaban por delante de las casas y que los vecinos cruzaban por tablones de madera que ellos mismos colocaban. Aunque muchas de estas condiciones eran ilegales, se perseguía a quienes las denunciaban, y esto, además, en el contexto de una dictadura que reprimía a quienes luchaban por dignificar su situación laboral y encarcelaba a los estudiantes que se movilizaban por alcanzar derechos democráticos.

Pese a las difíciles condiciones de vida y ausencia de libertades, algunos vecinos de San José empezaron a organizarse para reivindicar sus derechos, formando comisiones de trabajo en torno a urbanismo, sanidad, transporte público, enseñanza e infancia: “pensamos que únicamente con el esfuerzo de los vecinos podíamos mejorar las condiciones de vida que teníamos”. Estas comisiones de trabajo se articularon en una Asociación de Cabezas de Familia, que era el único tipo de asociación permitido por la dictadura. A través de boletines, denuncias a la prensa, movilizaciones cívicas y escritos al Ayuntamiento, la Asociación de Cabezas de Familia de San José fue abordando cada uno de los problemas anteriores.

Una de sus primeras reivindicaciones fue la habilitación de zonas verdes en el barrio, ámbito en el que la movilización vecinal consiguió grandes logros pese a sus escasos recursos y al clima hostil y represivo. Uno de estos logros fue la construcción del Jardín de la Memoria, un proyecto urbanístico popular pensado, reivindicado y ejecutado por los vecinos de San José tras más de una década de movilizaciones y que hoy es símbolo del impacto de la sociedad civil zaragozana.

A final de la década de los 70, con todavía una gran escasez de zonas verdes en el barrio, los vecinos comenzaron a fraguar una estrategia para conseguir que los terrenos resultantes de la deslocalización de dos antiguas fábricas (la Fábrica de Pina y de ALUMALSA) fuesen zonas libres y de servicios para la ciudadanía. El barrio comenzó a llenarse entonces de murales reivindicativos, y la Asociación Vecinal de San José, que por fin había podido constituirse con los nuevos derechos democráticos, concienciaba a la población del barrio para que asumiese como un derecho la autogestión de este espacio urbano. Con el apoyo de algunos vecinos arquitectos, la Asociación Vecinal elaboró varios diseños del espacio verde, que se debatieron en asambleas hasta que se presentó una propuesta formal al Ayuntamiento en 1981.

En 1982, tras el fracaso de numerosos intentos de diálogo con las autoridades públicas, se organizó junto a los terrenos una fiesta reivindicativa con juegos infantiles, campeonatos deportivos, exposición de maquetas y concursos de pintura infantil. Además, se celebraron varias manifestaciones que concluyeron con la entrega de maquetas a escala al Ayuntamiento. Las reivindicaciones vecinales fueron ignoradas por el Ayuntamiento, y el Plan General de 1984 reveló que este planeaba edificar nuevos bloques de viviendas en los terrenos. Inmediatamente, más de cuatro mil vecinos del barrio firmaron una petición de la Asociación Vecinal que reivindicaba la zona como un espacio público libre. Tras intensas negociaciones y numerosas movilizaciones cívicas, el Ayuntamiento aceptó la reivindicación en 1986: la Asociación Vecinal de San José sería la encargada de redactar el proyecto urbanístico para los 10.000 m2 de terreno, a través del arquitecto Antonio Lorenzo y el jardinero José Luis Ferrando, ambos vecinos del barrio.

La resolución fue acogida con un gran entusiasmo por la sociedad civil, y comenzaron reuniones y asambleas semanales que fueron enriqueciendo las ideas que se iban plasmando en dibujos y planos. Se organizaron viajes a Barcelona para que los vecinos del barrio conociesen algunas experiencias urbanísticas similares, y numerosos artistas de Zaragoza se ofrecieron para colaborar en el proyecto con la elaboración de murales, esculturas y elementos artísticos que simbolizasen las características históricas del barrio.

En 1988, cuando estaba a punto de presentarse el proyecto definitivo, el Ayuntamiento propuso abrir el espacio al tráfico dividiéndolo en dos, y tras numerosas protestas vecinales, el Ayuntamiento terminó por renunciar a su intención. El proyecto final, presentado ese mismo año, incluía una zona de huertos en memoria del origen del barrio que sería gestionada por los vecinos de la tercera edad, así como estanques y acequias que recordarían sus características históricas a la vez que propiciaban un microclima especial para los huertos. Un elemento con singular protagonismo en el nuevo parque iba a ser una vieja chimenea en un entorno diseñado por Julio Le Parc, escultor de fama internacional, que reforzaría la memoria de las adversidades que hubo que superar para conseguir el espacio verde. Sin embargo, el Ayuntamiento decidió derribar la chimenea días antes de comenzar la obra, y hoy en su lugar descansa un bloque de cemento como recuerdo de la adversidad superada y de la fuerza del movimiento ciudadano.


Tras algunos años de obras, dirigidas y supervisadas por la ciudadanía del barrio, el parque fue inaugurado el 19 de marzo de 1992 con el nombre del Jardín de la Memoria, en una fiesta popular a la que acudieron más de diez mil personas. El Jardín de la Memoria fue un proyecto urbanístico popular pensado, logrado, ejecutado por los vecinos de San José, que a su vez protagonizaron incontables logros como este, icónicos y representativos del impacto de los movimientos ciudadanos en Aragón.

Ubicación: Zaragoza, España
Categoría:
Urbanismo, Zonas Verdes, Cultura
Logro de: 
AAVV San José
Publicación:
Nicolás Chancellor
Placa: 
no instalada


Enlaces de interés: 

AAVV San José
Jardín de la Memoria

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