Los tanques ya no pasan por el Picarral
El barrio del Picarral nace del crecimiento poblacional que experimenta Zaragoza en los años 60 derivado de las migraciones rurales. Situado en el norte de la ciudad sobre el antiguo cauce del río Ebro, en el barrio van apareciendo viviendas a la vez que industrias con las que comparten espacio, generando grandes problemas de contaminación e insalubridad. Es por ello que el Picarral siempre se ha caracterizado por ser un barrio reivindicativo en el que se han fundado numerosas asociaciones e iniciativas civiles, tales como la Asociación Vecinal del Picarral Salvador Allende, constituida en el año 1969 con el nombre primigenio Asociación de Cabezas de Familia del Picarral.

Durante las décadas de los 70 y 80, la mayoría de las calles del Picarral estaban todavía sin pavimentar, y debido a que el barrio se sitúa a baja cota respecto al cauce del río Ebro y que está surcado por aguas subterráneas, las lluvias provocaban grandes barrizales. Esto se veía agravado por uno de los primeros motivos de reivindicación vecinal: el paso de los tanques por las calles barrio desde la estación del Norte hacia el campo de maniobras de San Gregorio.

El campo de maniobras de San Gregorio, uno de los más grandes de Europa, se sitúa al norte de la ciudad de Zaragoza. Durante décadas, carecía de estación de ferrocarril propia, y todo el material militar utilizado para las maniobras era transportado desde la estación del Norte de Zaragoza, pasando por el Picarral. Esto provocaba grandes preocupaciones en los vecinos, pues el paso de los tanques producía grandes ruidos (también por la noche), destrozos en las calles, atascos y peligros. Por ello, desde 1973, la Asociación Vecinal del Picarral exigió el cese del paso de los tanques por el barrio, cosa que consiguió en 1985 tras numerosas movilizaciones e iniciativas vecinales.

Tras varias peticiones formales sin éxito al Ayuntamiento y a las instituciones militares, la Asociación vio que cualquier gestión no apoyada por movilizaciones vecinales no iba a producir resultados. Es por ello que en 1980 realizó una encuesta entre los vecinos para conocer sus opiniones al respecto y, con los resultados ya examinados, convocó a una reunión a los presidentes de todas las comunidades de vecinos afectadas, fijando las líneas de trabajo a seguir y las entidades que debían asumir la responsabilidad de resolver el problema. El primer paso fue distribuir entre todas las comunidades los resultados de las encuestas y trasladarles las gestiones ya realizadas por la Asociación ante los distintos organismos responsables.

Tras ello, se firmó colectivamente una carta en la que se solicitaba al Capitán General de la Región que cesara el paso de los tanques. También se le solicitaba que se construyese cuanto antes la estación de ferrocarril de San Gregorio, para que el material fuese descargado directamente en la zona militar y no tuviese que atravesar el barrio desde la estación del Norte. Simultáneamente, comenzaron las campañas de movilización, que duraron 5 años, pues ni la carta enviada ni todas las que se enviaron después al Ayuntamiento, al Gobernador Militar ni al Capitán General surtieron efecto.

La Asociación solicitaba además a los mandos militares que costeasen las reparaciones de los daños que provocaba el paso del material militar. Ante ello, se decidió desviar el paso de los tanques por otras calles del barrio (de San Juan de la Peña a Valle de Broto), cosa no solicitada por los vecinos y que, lejos de solucionar el problema, simplemente lo trasladaba a otras áreas del Picarral.

Entre las movilizaciones, hubo numerosas marchas ciudadanas con fregonas, se instalaron centenares de señales de “prohibido tanques” por el barrio con el eslogan ‘¿tanques por el barrio? No gracias’, se hizo una recogida de firmas masiva y el barrio se llenó de pancartas alusivas al tema: “unidos lo conseguiremos”. Además, los vecinos decidieron coordinar sus protestas con los cooperativistas de Balsas, igualmente afectados por el paso de los tanques por la puerta de sus casas. Además, se comenzó a celebrar una Semana Cultural impulsada por la Comisión de Cultura de la Asociación, con diversas conferencias con perspectiva pacifista, por ejemplo sobre la objeción de conciencia o sobre el 23-F.

Desafortunadamente, a la persistencia de los vecinos se unió un suceso que les daba la razón: se produjo un accidente. En 1985, un tanque colisionó con un autobús en la Avenida Pirineos provocando varios heridos, tras lo cual se prohibió rápidamente por decreto el paso de tanques por el barrio.

Ubicación: Zaragoza, España
Categoría: Salud, Urbanismo
Logro de: AAVV Picarral
Publicación: Nicolás Chancellor
Placa: no instalada
Enlaces de interés:
Asociación Vecinal Picarral